Publicado en Grupo Joly

Fernando Trueba estrena película. No voy a poner el título de la misma, ni voy a ir a verla ni iré. No por las críticas de los cinéfilos y periodistas sobre lo mala que es y el fracaso de su estreno, que ya tira para atrás. Y por rizar el rizo es llamativo que unos días antes se estrenó otra película española con éxito de taquilla y un presupuesto cuatro veces menor que la de Trueba con un curioso título: «No culpes al Karma de lo que te pasa por gilipollas». Tampoco dejo de ir por aquellas declaraciones tan suculentas de antiespañolismo que ofreció cuando se llevaba, pegaditos al Premio «Nacional» de Cinematografía, treinta mil euros. Mi motivo es otro. Tomar a los españoles por idiotas no te hace listo, te hace miserable. «Era una cosa de humor, para hacer reír a la gente…», ha dicho. Porque resulta que Fernando Trueba es un humorista, según ha declarado. Un Paco Gandía con más garbanzos en la retranca que en aquella plaza de toros. Y añade: «Que se dediquen a sus problemas y no a los de los demás». Pues eso mismo voy a hacer, no perder dos horas en su vida de ficción. Porque menuda película se ha montado para que ahora vayamos a verla y sacar los cuartos que le van a cobrar en un juicio por la demanda que le han metido contra la autoría del guión. Igual también es una broma. Un poco pesada, como la suya. ¡Qué risas, por Dios! Si es que España está de un gracioso. Y pobre Penélope, sentada en la estación con su bolso de piel marrón. ¡Qué Cruz! Otro chiste malo. ¿Un chascarrillo del maestro Serrat? Esta canción es de una ironía tan divertida… Dicen que Dios los cría y ellos se juntan, la señora de Bardem. Ya se sabe, a veces sólo hay que ir tirando de un hilo para sacar el ovillo entero. Que las suegras imponen respeto. Y llegando la Navidad hay que tener más cuidado con la familia. En la cena de Nochebuena ya los imagino a todos cantando villancicos tan «alegres y bromistas» como aquel del Luis Aguilé.

Ven a mi casa esta Navidad… tú que recuerdas quizá a tu madre Pilar Bardem. Tú que estás tan solo en el patio de butacas, Fernando…
Qué gracia, Trueba. Eche dos cabezas de ajo los garbanzos, que repiten. Porque si algo hay muy español es repetir. Volverán a subvencionarle, y lo sabe. Tropezar mil veces en la misma Trueba.