Me molestan tus fotografías. Tanto enfocar y no veo lo que piensas, tampoco si tienes hambre. Esas lentes no están allá lejos, donde el muro para la luz. Pisas líneas geométricas mientras entro en un círculo de versos. Una copa te delata sin soledad. Apago la luz y el vértigo habla de ti. Odio tus fotografías… y tus sonrientes poemas.