Empiezo a enhebrar esta aguja en un pajar. Miles de blogs y uno más. A veces la hebra será certera y dará con la aguja y el ojo de la misma. Otras no habrá manera de atinar.
Nace hoy y como la vida no sé cuánto durará.
Su nombre «De vuelta de nada». Tan simple que me define. Yo no paso. Sigo buscando. Siento hormigas imparables.
Aunque no es un libro pedí un prólogo para empezarlo. Alguien que me ayudara a arrancar mis sentimientos y ponerlos a toda velocidad. Y quién mejor que Manuel Bohórquez Casado. No voy a halagarlo porque no cabe aquí. Tampoco hace falta para aquel que lo conozca o lo haya leído. Su sí ante mi petición fue inmediato. Y su prólogo ahí está. Mi mirada no puede ser más entrañable al leerlo. Mi gratitud ante un maestro, sin palabras. Gracias, Manolo.
Y gracias a todos los que no están de vuelta de nada y me acompañen.